LEÓN, CASTAÑO, ARREDONDO, PAEZ, CONEJO…CON EL CULO AL AIRE
Faltan dos horas para jugarse el derbi y al leer las informaciones que aparecen en el portal El Desmarque, se me viene la moral abajo y no salgo de mi asombro.
Ya estoy convencido de las diferencias que hay entre un hombre pobre y un pobre hombre. Anoche el Ruín de Lopera se bajaba tristemente los pantalones ante los micrófonos de la Cadena Ser. Dejaba con el culo al aire a todos los hipotecados consejeros que le siguen y le ríen las gracias. La dignidad de los señores León, Castaño, Arredondo, Páez, Conejo, etc. ha quedado bajo mínimos. Me ha llegado el rumor de que el Sr. León cobra un millón de pesetas mensual por dar la cara por el cobarde que se esconde en la calle Jabugo. Muy necesitado debe estar el Sr. León si eso es cierto. Pero por muy necesitado que esté, yo creo que la dignidad de una persona vale mucho más que un millón de pesetas de soldada.
Al mediodía según dicho portal han llegado los utilleros al estadio para llevar la ropa y se han encontrado con la sorpresa de que han rociado el vestuario visitante con un fortísimo olor químico (esperemos que no sea inflamable) hasta el punto que han tenido que abandonar el vestuario precipitadamente y con enormes picores.
Señores hasta cuando vamos a tener que soportar las acciones mafiosas del accionista mayoritario del Betis. Se puede considerar persona a quien “maquina” estos atentados incluso contra la salud. ¿Qué pretende el Sr. Lopera? Intoxicar a los jugadores del Sevilla. A estas horas no se que estará haciendo el consejo directivo del Sevilla. Pero la cosa es de muy mal gusto. Si a la hora de llegar el equipo, es decir ya, persiste el olor en el vestuario, es que están atentando contra la salud pública-en éste caso la salud de los jugadores del Sevilla, y señores eso es gravísimo. Si la cosa no ha cambiado, creo que se debe llevar al vestuario al equipo arbitral y al delegado federativo y proceder a la suspensión del encuentro. Si dicho fuerte olor ha desaparecido habrá que tomarlo como que ha sido un “atentado” dirigido a los encargados del material del Sevilla. De una y otra forma, la cosa es gravísima. Y esto no tiene más que un culpable al cual todos conocemos y sabemos de que es capaz

