¿POR QUÉ LE DEDICÓ MARTÍ EL GOL A MARESCA?
Todos los sevillistas que estábamos en el partido Sevilla-Español vimos como cuando Pep Martí marcó el formidable tercer gol a los periquitos corrió hacia el banquillo y le dedicó el gol a Enzo Maresca.
¿Por qué, le dedicó Pep Martí el gol a Maresca?
Porque se podría pensar que su carrera hacía el banquillo era en busca de Juande Ramos, un entrenador que viene confiando plenamente en el jugador mallorquín.
Pues no. Me equivoqué como se equivocaron la mayoría de los que pensábamos de igual manera.
He buscado en los entresijos de las “cosas” que pasan dentro de un vestuario y me sorprendo que el bueno de Martí lleve casi un año queriendo marcar un gol para dedicárselo al italiano Enzo Maresca.
¿Por qué?
Pues sencillamente porque Pep Martí es un magnifico jugador, pero es una mejor persona y un formidable compañero.
Hace muchos meses cuando el italiano Maresca mostró su disconformidad por pasar a la suplencia con la llegada de Poulsen, el “capi” Martí le afeó al italiano su postura un tanto intransigente. Recuerdo que cuando la prensa sacó el tema del disgusto de Maresca, el italiano cortó de raíz los “dimes y diretes” y aclaró en la misma prensa que él no quería marcharse de ninguna manera del Sevilla y que comprendía perfectamente que había que “rotar” tal como lo exigían las circunstancias.
El estar en tres competiciones a la vez, requiere que esas rotaciones estén a la orden del día en el Sevilla.
Ese mínimo “roce” entre Martí y Maresca creó un compromiso entre Maresca y Martí compromiso que consiste en aunar criterios, hacer del vestuario una piña, pero una piña de verdad y apretar más si cabe los lazos de amistad y cariño que se profesan los jugadores del Sevilla entre si.
Ayer marcó Martí y le dedicó su enorme gol a Maresca y además comprometió al italiano ante la prensa al decir que espera que Maresca marque un gol que le de al Sevilla un título y que a él le dedique el gol.
El listón se lo ha puesto el mallorquín al italiano por las nubes.
Desde este blog nos congratulamos de la enorme armonía que existe dentro del vestuario del Sevilla, condición indispensable para que a estas alturas estemos vivos y tocando con las yemas de los dedos, nada más y nada menos que tres títulos.

