METRO DE SEVILLA: ESTACIÓN ESTADIO SÁNCHEZ PIZJUAN.

Cuarenta años después de iniciarse el proyecto del metro de Sevilla, ayer por fin ya es una realidad y por ello tenemos que estar contento.
No quiero quitar ni un ápice de alegría de que por fin el metro de Sevilla sea una realidad. Ante las buenas obras siempre hay que estar contento, otra cosa será como se expliquen las cosas y quienes serán los que se cuelguen las medallas de las cosas que sean obras importantes para la ciudad.
No cabe en situaciones similares “pechos henchidos” como el de nuestro actual alcalde.
Ya es una vergüenza que ciudades como Valencia o Bilbao, ya tengan desde hace años el metro funcionando.
Estoy contento de que ya tengamos metro y que ya muchos sevillistas tanto del Aljarafe como de Montequinto, como de sitos intermedios, puedan venir al Sánchez Pizjuan a ver los partidos de su equipo.
La lástima es que la parada próxima al estadio no se le denomine “estación del estadio” cosa que terminará ocurriendo por la deformación lingüística que solemos hacer los sevillanos y propiciado porque la denominación oficial es la de estación de Nervión, cuando es defectuosa porque el barrio de Nervión no se circunscribe a los alrededores de dicha estación, si no que es mucho más amplio, tan amplio que comienza en el sur en San Bernardo y llega en el norte al polígono de San Pablo y de este a oeste cubre tanto como de la estación de santa Justa al Plantinar.
En fin que lo importante es que ya tenemos metro y ahora habría que aligerar el resto de las líneas, es de suponer que si en esta primera y única línea hemos tardado más de 40 años, no ocurra lo mismo con las próximas líneas.
De cualquier forma como a nosotros nos gusta escribir siempre la verdad, ahí les dejo un jirón de la historia del metro de Sevilla.
Todo comienza en 1968, cuando el pleno del ayuntamiento presidido por el alcalde Félix Moreno de la Cova, introduce en su orden del día el proyecto para la construcción de la línea 1. En 1972, aún en plena dictadura el MOPU recoge dicho proyecto en el BOE, era alcalde en ese momento el gran sevillista Juan Fernández Rodríguez y García del Busto el creador del Trofeo Ciudad de Sevilla. Desde ese año y hasta 1975, se realizan pruebas y más pruebas y el estado hace una ley con la denominación de Ley Metro de Sevilla. En 1978, ya con alcalde democrático del Partido Andalucista, Luís Uruñuela, se comienzan las obras.
Les voy a contar una cosa que quizás muchos sevillistas desconocen. La tierra que se saca al hacer los túneles es llevada a la Ciudad Deportiva del Sevilla, que la utiliza para allanar los terrenos de los 100.000 metros cuadrados adquiridos con la opción de compra que se estableció para completar los 150.000 metros cuadrados conseguidos en una primera opción.
El revés más importante que se produce en la construcción del metro es en el año 1983, con la construcción ya de túneles desde las cocheras situadas cerca de Rochelambert hasta San Bernardo y con comienzo de obras en las estaciones de Puerta Jerez, Plaza Nueva y Alameda de Hércules, el gobierno central, la junta de Andalucía y el ayuntamiento, todos bajo el mismo partido político. Felipe González en Madrid, Rafael Escuredo y Manuel del Valle en Sevilla (curiosamente estos dos últimos sevillistas y el primero bético) dan “cerrojazo” al metro y las obras se paralizan.
Estas no se reanudan hasta el 23 de Diciembre de 1999, día en que la Junta de Andalucía ocupada por Manuel Chaves y Ayuntamiento de Sevilla ocupado por Sánchez Monteseirín suscriben un acuerdo para la creación de la Sociedad de Metro de Sevilla y aprueban la reanudación de las obras, sobre los túneles ya construidos.



