LA UTILIZACIÓN PÚBLICA DE LA BANDERA

Yo no soy sospechoso de no defender la bandera de España en la calle.
Muy al contrario, muchas veces he comentado en este blog que siento envidia sana del uso que hacen los norteamericanos de su bandera.
No hay casa en los EE.UU que no luzca su enseña nacional.
Aquí en España a la mayoría también nos gustaría hacer lo mismo, sin embargo una pequeña minoría nos tiene “arrinconados” a no expresar esos deseos que nos brota desde dentro.
Con casi toda seguridad por aquello del que dirán.
Los menos se expresan con cinturones, tirantes o más disimuladamente nikis “chemi lacoste” de color azul intenso y la banderita en el cuello.
Ese día que utilizas esas minúsculas enseñas, no eres una persona libre.
¿Hay libertad en España?
Del grupito siempre sale el gracioso que te tacha más o menos disimuladamente de facha.
Eso en Andalucía, porque si te expones en el País Vasco o Cataluña, la cosa sube de tono y entre dientes te llaman “español de mierda”
La camiseta que más veo por las calles de Sevilla casualmente es la negra con la franja de la bandera de España en el pecho.
Y en los alrededores del estadio un día de partido, no digamos.
Ahora he entendido el porque.
Una buena cantidad de personas se identifican con los colores nacionales y vestir esa camiseta compensa bastante sus deseos.
Como vulgarmente se dice “mata dos pájaros de un solo tiro”
Luce su camiseta del Sevilla y de paso su bandera de España.
Bendito éxito el que inventó dicha camiseta.
El Sevilla ha llenado el cajón del dinero y además sacia los deseos de muchos aficionados.
Estoy seguro que dicha camiseta se la enfundan, sevillistas y menos sevillistas.
Según mis noticias los pedidos de esa camiseta llegaron a nuestro Club de todo el mundo.
Yo no me privo de lucir dos enseñas que amo, mi equipo y mi país.

